Hay siete películas de la Loca Academia De Policía. y en mi casa las vimos todas varias veces, sobretodo en sobremesas de fin de semana con toda la familia reunida, o en repeticiones de madrugada, por lo que para mi hablar de Mahoney o del comandante Lassard es como hablar de un tío lejano, o de un vecino muy querido que está en el cuerpo policial. Por lo tanto, me es muy difícil ser objetivo en cuanto al a calidad de las cintas, aunque así en general, me arriesgaría a decir que son horribles.

Sin embargo recientemente me ha apetecido revisar la obra original, porque la acababan de añadir en mi pa´gina preferida de cine online, y me he llevado una buena sorpresa.

Fue un acto de gran atrevimiento por mi parte, pues me arriesgaba a estropear el recuerdo distorsionado que guardaba desde la infancia. Al final, el deseo nostálgico de volver a ver en pantalla los rostros que me hicieron reír durante más de una década pudo más que mis reticencias, y le di al play.

La película fue un comprensible gran éxito en su momento, tanto que soportó un montón de secuelas a cada cual más ridícula e infantiloide, unos dibujos animados de segunda y hasta una serie de tv cuando el filón ya estaba más que agotado, y aún así la gente la sigue recordando con mucho cariño y tiene a sus personajes en alta estima.

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Y es que es imposible no amar a Mahoney, ese caradura pero justo, guapo pero no chulo, hedonista de buen corazón y amigo de los marginados,rebelde indisciplinado pero al mismo tiempo admirador de los valores que la ley representa porque, irónicamente, es hijo de un policía, y lo lleva en la sangre. Es la oveja descarriada que todos quieren que se salve. Lo adoptamos desde el primer momento en que aparece currando de aparcacoches, soportando los insultos de un cliente gilipollas y las órdenes de su abusivo e intransigente jefe. Es ahí cuando como espectadores (y gente de clase “media”) nos ponemos totalmente de su parte, y deseamos ver como este capullo se va convirtiendo poco a poco en mariposa a lo largo del metraje, para de alguna manera escapar de su destino socialmente predeterminado.

¿Qué puedo decir del resto de tarados que conforman esta curiosa troupe de aspirantes a policías? A cada cual más extravagante e inutil. Son los peores cadetes posibles para entrar en un cuerpo policial: el psicópata, los fachas, el gafe, el “edípico”, la pija… Con razón el humor de la película se basa en la sucesión de gags resultante de la interacción entre todos ellos. Creo que hay un trabajo de construcción de personajes perfecto detrás de cada sujeto. Tanto en el físico como en el plano psicológico. Es verdad que no hablan a penas, y no nos cuentan sus motivaciones, pero un simple vistazo es suficiente para entenderlos, para creérnoslos.

Solo con ver a Tackleberry llegando a la residencia con una bolsa llena de armamento y ropa de militar, ya sabemos que es el típico americano belicista, de derechas, fanático de la NRA. ¿Qué más necesitamos saber? Aquí se trata de reír, no de justificar su comportamiento. Lo mismo ocurre con el resto de cadetes, que son caricaturas, estereotipos de la sociedad americana de su tiempo. Y algunos de ellos han pasado ya a formar parte del imaginario popular (como el negro que hace ruidos con la boca).

Un plus de la película es su esfuerzo por concienciar al público y posicionarse en una postura claramente antiracista (la mayoría de los criminales son blancos, incluso en los suburbios). Si bien su humor sí que peca de homófobo y sexista, en cambio, es más que respetuoso con el colectivo afroamericano, lo cual ahora nos parece algo normal, pero no hay que olvidar que el apartheid duró hasta bien entrados los 90, y esta peli es de 1984. De nuevo, de una manera muy inteligente los guionistas nos hacen partícipes de una injusticia en contra de la cadete de raza negra, por lo que es inevitable que queramos ver como se resuelve el conflicto satisfactoriamente.

De la trama hay poco que decir. La línea argumental base es que un grupo de infelices ingresa en un nuevo programa de la policía para reclutar efectivos, aprenden lo que tienen que aprender para ser buenos agentes, y al final ponen su valía a prueba en el mundo real, con éxito, y se gradúan. Pero al tratarse de una comedia coral, cada personaje tiene su subtrama, y lo que hace avanzar la historia son los diferentes episodios por los que pasa cada uno. Mahoney es el protagonista, por lo que a parte del viaje del héroe, le toca también una subtrama amorosa. El resto de los reclutas también experimenta su evolución, su pequeño arco de transformación (el débil se hace más duro, el pringao se venga de sus bullis, el ligón se enamora…). Incluso los antagonistas aprenden su lección y acaban todos amigos, tal y como ocurre en la definición clásica de comedia, donde todo el lío no es más que un desorden, un malentendido, que cuando se arregla (se “reordena” el caos) nos lleva a un mundo de paz y armonía absoluta.

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No hay delincuentes negros ni siquiera en los suburbios

Curiosamente los malos no son los delincuentes aquí, sino los propios policías, los mandos superiores para ser más concretos ( excepto el comandante Lassard, que es un buenorro despistado y paternalista). Y es que la cinta no se caracteriza precisamente por su respeto hacia la labor policial, todos los criminales son mucho más listos, mucho más enrollados y en general, toman mejor el control de la situación que las fuerzas de la ley.

GaynesF2Este delirio argumental se presenta bañado con un humor grueso, políticamente incorrecto, donde los insultos, las putas y la violencia están a la orden del día, y el chiste final es una mamada perpetrada (que no realizada) por el propio comandante Lassard, que le ha puesto una puta a su alumno Mahoney debajo del atril donde pronuncia su discurso de graduación, aún sabiendo que el muchacho acaba de echarse novia. ¿se puede ser más faltón con los valores morales tradicionales, las instituciones del orden público y el papel de las mujeres en un mundo machista al mismo tiempo?

Pues por si todo esto fuera poco, decía, para construir un producto de éxito, tenemos también la ayuda de la música, que al igual que ocurre con Rocky, Star Wars o Superman, por citar solo algunas, es un elemento rápidamente identificable y uno de los mayores hitos de la franquicia.

Ni que decir tiene qu e si tuviera que valorar esta cinta como hacen los críticos, le daría una muy buena puntuación, aunque solo sea para llevar la contraria. Por suerte, no soy crítico de cine.

 

26989Para terminar, me gustaría hacer una mención a su escritor, Neal Israel, que es también el artífice de otro clásico inmortal de los 80, Despedida de soltero, otra película “familiar” que todos recordaran por la escena del burro (“la del burro, la del burro!”), capaz de hacer reír igual a niños y abuelos, aún tratándose de una peli sobre un grupo de dementes borrachos y drogadictos que monta una fiesta llena de putas el día antes de la boda de Tom Hanks (o sea, del personaje interpretado por…). En Loca Academia se ayuda de Pat Proft , guionista de diversas “…como puedas”, para llegar al punto álgido de su carrera. Después de esto ya solo trabajará en tv y en vehiculos para las hermanas Olsen.

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